Lectura e interpretación de imágenes

Imagen y significado

En la comunicación escrita o visual utilizamos signos; en la escrita los signos son las transcripciones gráficas de las palabras y frases, en la visual los signos son las imágenes. Un signo es un elemento que representa un objeto. En el signo hay una forma de expresión y un contenido, un significante y un significado.

Ejemplo

Si yo escribo la palabra burro, quien la lea verá unos trazos, las letras (el significante), y entenderá que me refiero a un cuadrúpedo domesticado por el hombre, que suele emplearse en las labores agrícolas. La forma de expresión la constituyen los trazos que forman las letras (el significante), el contenido es el significado, que entenderá el lector de esas letras.

 

Las dimensiones de significante y significado están presentes en cualquier signo comunicativo tan íntimamente unidas que es difícil separarlas; son como las dos caras de una hoja de papel, que no se pueden considerar aisladamente, siempre una estará detrás de la otra.

Los significados en las palabras están pactados culturalmente.

Ejemplo

En la lengua española, la palabra «burro» tiene el significado de asno, pollino…, sin embargo, en la lengua italiana la palabra «burro» significa mantequilla.

Los signos lingüísticos son arbitrarios; su significado está pactado dentro de un contexto cultural. En todo caso, los signos escritos son arbitrarios de modo subsidiario.

En las lenguas naturales, la relación entre significante y significado es convencional, arbitraria. Pero una vez establecida, los hablantes de la lengua la reconocen y respetan la condición de comunicación.

Los signos icónicos son motivados, se basan en una relación de analogía entre el aspecto del signo y la realidad a la que se refieren.

A pesar del significado de sus elementos las comunicaciones pueden cambiar su sentido según el contexto.

Ejemplo

Si oímos que una persona le dice a otra «eres un burro…», entenderemos que el sentido de la frase no es que tiene cuatro patas y grandes orejas, sino que se trata de una persona poco inteligente o de maneras torpes. El sentido, en la comunicación, depende de una serie de circunstancias variables, que pueden dar lugar a diferentes interpretaciones.

Cuando leemos un texto lo hacemos de modo lineal y continuo, vamos extrayendo su sentido según leemos; las palabras son interpretadas correctamente sólo cuando se ponen en relación con el resto de las presentes en el texto y su relación con las demás hace que podamos adjudicarles el significado adecuado; para reflexionar sobre el texto podemos volver a ejecutar la lectura del modo ordenado. Por este camino, si interpretamos correctamente el texto, llegamos a comprender lo que el autor quiso decir, extraemos el sentido.

Los mensajes comunicados mediante el lenguaje, oral o escrito, tienen un sentido mucho más concreto que los que se suelen comunicar mediante la imagen.

Por eso se dice que en relación con el lenguaje oral o escrito la imagen tiene un mayor grado de «polisemia» (diversidad de significados).

Una imagen puede suscitar diversas interpretaciones, sensaciones e impresiones. Esto hace que admita distintos tipos de interpretaciones un mensaje compuesto por imágenes.

El significado o mensaje de las imágenes es más ambiguo que el de las palabras.

Cuando percibimos una imagen lo hacemos de un modo global, vemos sus elementos de un modo simultáneo, no hay un orden de lectura predeterminado como en el texto.

El sentido que extraemos de la imagen es producto de la inspección que hacemos de ella, de lo que reconocemos, de las sensaciones o asociaciones de ideas que provoca en nosotros y de lo que sabemos. Es decir participamos muy activamente en la acción de dar sentido a una imagen.

Ejemplo

La historia que cuentan las pinturas de un retablo será reconocida por el cura de la iglesia donde está, por los feligreses de la misma y por los que conozcan bien las tradiciones religiosas; pero si entra en la iglesia una excursión de forasteros, por ejemplo de japoneses, seguramente necesitarán leer, para poder captar el sentido del retablo, un comentario en una guía turística o que alguien les explique el sentido que va más allá del mero reconocimiento de las representaciones.

Para los que la perciben, la imagen puede tener diferentes significados. A lo que la imagen muestra, se unen significados complementarios que dependen del que la ve, de su experiencia, su memoria, su cultura, sus ideas, su imaginación y hasta de su inconsciente.

La manera de estar organizada la imagen, la composición, la iluminación, los colores, lo que se ve y lo que no se ve…, también pueden aportar nuevos significados.

Estudiémoslo con un ejemplo:

En la imagen de la figura 27 vemos un personaje moreno, en camiseta, con los brazos en movimiento y aspecto de corredor realizando un esfuerzo.

Sin embargo la foto no estaba completa; si descubrimos todo el encuadre (figura 28), veremos que a la derecha se encuentra un personaje que parece correr detrás del primero, y que tiene un objeto en la mano derecha con el que apunta al primero. Al contemplar así la imagen, la interpretación, la lectura de la imagen cambia; ya será difícil que lo veamos como un atleta haciendo un esfuerzo físico; lo veremos como una persona que huye, perseguida por otra que lo amenaza, probablemente con un arma, o que incluso le ha herido con la misma.

Examinemos cómo se reconocen los signos que componen las imágenes y los elementos y cómo se adjudica un sentido a la acción presentada en la imagen:

En la primera fase tiene lugar la identificación de los personajes y de la acción:

a) El personaje A es alcanzado por el disparo del arma que porta el personaje B.
o
b) El personaje A huye de su perseguidor, el B. Este lo amenaza con un arma para que se detenga.

En la segunda fase, construimos una serie de hipótesis alrededor del sentido de esa imagen, de quiénes son sus personajes, y la historia que puede contar o sintetizar:

c) El personaje A es un delincuente y el B, un policía justiciero al estilo americano, o similar.

d) El personaje A es un manifestante, o una víctima del personaje B, que es un delincuente o un agresor racista.

e) Los dos personajes son delincuentes y la acción es la consecuencia de un turbio asunto en que se hayan comprometidos.

Además podemos interrogarnos sobre el lugar donde ocurre la acción:

– Es un lugar solitario (no hay más personajes) y urbano (hay elementos edificados):
¿Es una calle industrial o un callejón? ¿Sucede en Estados Unidos o en un entorno cercano a nosotros o, tal vez, en Sudáfrica?. Esta pista a lo mejor nos permitiría decidirnos entre la opción c o la d, es decir, podríamos ajustar más el sentido de la imagen.

 

Actividad recomendada 1
1. Toma una revista ilustrada e inspecciona las imágenes. Haz primero un examen descriptivo, luego intenta extraer conclusiones propias sobre lo que representan sin leer los textos.
Recuerda: Un signo es un elemento que representa un objeto.
En el signo hay una forma de expresión y un contenido, un significante y un significado.
El significado, o mensaje, de las imágenes es más ambiguo que el de las palabras.
Participamos mucho más activamente en la acción de darle sentido a una imagen, que en la de extraer el sentido de un texto.