El emisor y el receptor en el proceso de comunicación mediante la imagen.

Las imágenes, como los escritos, tienen un autor que comunica impresiones, ideas, sentimientos, informaciones…. El autor concibe, produce o ejecuta la imagen, ayudándose de materiales, técnicas y útiles determinados (fotográficos, videográficos, cinematográficos…). Al elaborarla le guía una intención comunicativa: suministrar una información, incitar a la compra, convencer, denunciar, agradar…que culmina al ser exhibida públicamente en un libro, una revista, una valla publicitaria, imágenes televisadas…etc.

Cuando nosotros observamos esa imagen estamos participando, como receptores, en el proceso de comunicación.

Sin embargo, constantemente percibimos imágenes que no habían sido confeccionadas pensando en nosotros, desde las fotos de anuncios antiguos y cuadros de otras épocas, a imágenes provenientes de otros países o culturas.

Ejemplo

Si observamos la imagen de este ídolo asiático, veremos que tiene entre sus dientes y garras, pequeñas figuras humanas; de modo inmediato, acudirá a nuestra mente la sensación de horror y crueldad, que despierta la representación de un ser peligroso y maléfico, similar a nuestro conocido demonio.

Pongámonos ahora en el lugar de una persona que nunca haya visto una imagen de Cristo, ni haya oído hablar de él, por ejemplo, un habitante de una isla apartada de la civilización a la que llegasen unos misioneros y le enseñasen, sin poder explicar su significado pues desconocen su idioma, el rostro de Cristo muerto con las señales de su padecimiento, intentando darle a entender por señas que era su Dios. Seguramente el indígena se sentiría desconcertado ante una imagen tan cruel y lo más natural sería que acudiesen a su mente sensaciones de horror y de desconfianza ante los misioneros que le mostrasen tal imagen, asociada al sufrimiento y la tortura. Sin embargo, para nosotros, que hemos sido educados en la cultura cristiana, su visión genera sentimientos de respeto, de piedad y adoración, pues conocemos el motivo de su martirio.

En estas situaciones de comunicación se interpretan los mensajes de modo diferente a como lo habrían hecho sus destinatarios directos. La situación de comunicación ha cambiado y, con ella, el sentido del mensaje.

Para atribuir el mismo sentido a los mensajes comunicados mediante imágenes, es necesario que el emisor y el destinatario com artan

a) El referente:

Es decir, un conocimiento del objeto representado que permita identificar la imagen como representativa de algo.

En la siguiente figura percibimos unos objetos que nos es difícil identificar. No los asociamos con la representación de algo concreto, sólo podremos hablar sobre su forma, proporciones, color…. No sabemos tan siquiera darles un nombre, no podemos identificar su referente.

Sin embargo, si fuésemos hindúes lo reconoceríamos como una imagen sagrada. Se trata de una representación del «lingam»; o atributo masculino del dios Shiva, símbolo del mismo y objeto de veneración para los adeptos a su culto.

 

b) El código o repertorio cultural:

Además de reconocer y poder dar un nombre a lo representado, en la interpretación de las imágenes es fundamental la posesión de un código o repertorio cultural.

El conocimiento de los códigos culturales permite la asociación de imágenes con conceptos (paloma = Paz o Espíritu Santo, cruz = Cristianismo, rueda = budismo…).
Los códigos culturales son variables; en la cultura europea occidental el blanco es color de pureza, mientras que en la oriental es de luto y muerte. Según nuestros códigos culturales el «lingam» hindú es una representación que podríamos tachar de obscena, mientras que según los códigos de otros cientos de millones de personas es sagrada.

En la siguiente figura podemos reconocer el referente, lo que representa: es un hombre desnudo, de pie en actitud estática, con formas vegetales rodeando sus muslos y brazos. Podemos intuir que es un personaje importante, (sólo se suelen hacer estatuas en piedra de los que lo son), ¿de tipo religioso tal vez?…Nuestro análisis no puede ir más allá porque desconocemos el repertorio cultural que le da sentido.

 

Para los que conocen ese repertorio cultural se trata de la imagen de uno de los profetas de la religión «jainista», que predica la no violencia y el ascetismo entre otros ideales. Se trata de la imagen de Gomateshvara, mentor, además, de una secta conocida como «la del atuendo espacial», por considerar las ropas como una segunda prisión para el alma, ya bastante prisionera en el cuerpo, según sus adeptos.

Los que no conocen los repertorios culturales que impregnan una imagen no pueden interpretar correctamente su significado.

El mensaje icónico es efectivo cuando emisor y destinatario tienen en común el referente y el código, o repertorio cultural, del mensaje visual.

Recuerda: Las imágenes tienen un autor al que guía una intención comunicativa que culmina al ser exhibida públicamente.
Para poder participar en el proceso de comunicación, que supone observar una imagen, tenemos que conocer el referente y el código o repertorio cultural.

Actividad recomendada 3
1. ¿Has visto alguna vez una representación de un objeto que te resultase desconocido? Como no sabías cuál era el referente, no podías saber tampoco qué representaba su imagen. Intenta encontrar una representación de la que no conozcas el referente e investiga de qué se trata.
2. Ve a una biblioteca y busca imágenes en una enciclopedia de arte, intenta averiguar a quién representan y el sentido de la historia que se refiere a ellas; estarás informándote sobre repertorios culturales que no conoces. Al hacerlo tu interpretación de la imagen será más exacta, es decir verás reducido su grado de polisemia. Si lo prefieres, utiliza la presente imagen que te proporcionamos para facilitarte la labor:

Si hubieses encontrado esta imagen en un libro de arte seguramente llevaría un pie de foto donde pondría algo así como «Gorgona» o «Cabeza de la Medusa Gorgona». Si la imagen no tuviese pie de foto o no estuviese conectada a un texto sino aislada, puede que, si no conocieses el referente, no vieses más que una representación escultórica de un ser fabuloso un tanto inquietante. Sin embargo, al conocer el nombre que se le adjudica para denominarla y diferenciarla de otros seres u objetos, estás en condiciones de ir más allá e indagar ¡qué es eso?, ¡qué representa en realidad?, pues el nombre por sí mismo no dice nada si no conocemos el código o repertorio cultural al que pertenece.

 

¡Cómo obtener información sobre el repertorio cultural? Es uno de los casos en que es imprescindible consultar un diccionario enciclopédico; busca la palabra Medusa o Gorgona, (atención: tiene que ser un diccionario enciclopédico bueno, si no puede que esta acepción de la palabra «Medusa» no esté incluida), además puedes buscar también la palabra Perseo. Si tienes alguna duda consulta con el tutor o tutora.

 

Siguiente:

Multimedia: Ejercicio 3

1. Te invitamos a participar en un teledebate alrededor de la siguiente cuestión:
¿Crees que los anuncios introducen elementos, extraños a la información sobre el producto, considerados como «comunicaciones inadvertidas», que intentan condicionar nuestros deseos a través de la publicidad? O, por el contrario, ¿crees que los anuncios se limitan a informar y lo que se ha planteado en el punto 3 de esta unidad didáctica es demasiado fantasioso?.
Como pautas de trabajo te recomendamos:
– Observa en diversos anuncios, de prensa o televisión, las puestas en escena de ambientes o situaciones, comparándolos con tu experiencia cotidiana y juzga si son representativos de los ambientes o modos de vida en que nos movemos habitualmente la mayoría.
– Fijate, además, en el aspecto de los personajes, en la clase social que representan, pensando en los ingresos económicos que deberían tener para poder vivir en el entorno que muestra la mayoría de los anuncios; y, por último, reflexiona sobre los personajes representados y piensa si pertenecen a la realidad social de la audiencia, más generalizable.
– Saca tus propias conclusiones sobre si la representación de las historias que utilizan los anuncios se refiere a situaciones reales y generalizables a la mayoría de los que los contemplan o si, por el contrario, presentan situaciones fuera de tu experiencia cotidiana. Si piensas que esto último es cierto, ¿cuál puede ser el motivo?
– Toma anotaciones de todo ello y deja tu opinión (poniendo incluso ejemplos de anuncios concretos), en el Teledebate sobre PUBLICIDAD.

Las comunicaciones inadvertidas

Cuando una imagen tiene fines publicitarios o propagandísticos, se organiza en función de un público establecido previamente y se fija el sentido, buscando la interpretación más clara posible, con el fin de persuadir al receptor para que compre, vote o participe de una idea. Pese a todo, es difícil saber lo que el autor de la imagen ha querido «decir», conocer sus intenciones a fondo por encima de lo evidente, ya que la imagen por sí misma siempre conlleva algo indefinido, por ese carácter polisémico antes mencionado.

La indefinición del sentido de la imagen es utilizada a veces para hacer más efectivo el mensaje propagandístico, introduciendo comunicaciones inadvertidas que van dirigidas a nuestros sueños, ilusiones o incluso miedos.

Ejemplo

¿Te has preguntado alguna vez por qué en los anuncios los modelos masculinos y femeninos tienen características determinadas, suelen ser de gran belleza, en vez de ser del montón?, ¿los ambientes en que se presenta cualquier producto, por ejemplo las cocinas en las que se prueba un limpiador, son más grandes y modernos que los de nuestra casa?, o ¿por qué en muchos anuncios de coches aparecen mujeres bellas y deseables?.

La comunicación mediante la imagen, por su carácter menos racional que el de la comunicación oral o escrita, es susceptible de contener comunicaciones inadvertidas que nos influyen, la mayoría de las veces, en un nivel del que casi no somos conscientes para que actuemos en un sentido determinado.

Ejemplos

1. La publicidad intenta que un hombre desee poseer el coche X porque lo dotará de un halo de distinción que hará que tenga éxito con mujeres como las del anuncio. ¿Has visto que se intente vender algún coche anunciado para señores bajitos con bigote, que trabajan todo el día, casados con señoras gruesas y poco atractivas y que viven modestamente en un barrio similar a aquellos en los que vive la mayoría de la población española?. Si alguien intentase vender un automóvil con un anuncio de estas características ¿que sucedería?

2. En el anuncio del friegasuelos Z, la puesta en escena del salón o la cocina, que no se parecen en nada a los nuestros, tiene la misión de inducirnos a pensar que si lo compramos hará que nuestra cocina o nuestro salón se parezcan a los del anuncio, no sólo en limpieza, sino también en amplitud. En el fondo nos están vendiendo el sueño de un salón o una cocina similares por el precio de un friegasuelos.

Estas situaciones que se nos muestran constantemente influyen más de lo que creemos en nuestra vida cotidiana, configuran nuestros deseos y nuestros sueños, que siempre han de permanecer insatisfechos, para que sigamos deseando y comprando y nos conducen, a menudo, al fenómeno del consumismo.

El problema no es sólo el del fomento de un consumo exagerado, sino que a través de sutiles mensajes (que recibimos constantemente) nos convertimos en consumistas, sin darnos cuenta.

Las comunicaciones inadvertidas Incluso existe un fenómeno conocido como publicidad subliminal, en la que se trata de emplear imágenes cuya percepción se produce por debajo de los límites de la consciencia. Se basa en estímulos que permanecen tiempos muy cortos para ser detectados conscientemente, pero que parece que pueden ser captados por el cerebro e influenciarnos mediante la asociación de ideas. También se califican así las imágenes escondidas entre otras imágenes con los mismos efectos y fines. La publicidad subliminal está prohibida, aunque existen algunas evidencias de su uso ilegal.

Ejemplo

La publicidad subliminal está presente en formas de alusión sexual ocultas en la composición de determinados anuncios: ¿Has pensado alguna vez porqué en los anuncios de polos siempre aparece un plano de detalle de una boca femenina a medio abrir con el polo próximo a ella? ¿por qué nunca aparece una boca masculina?, ¿qué puede sugerir esa imagen de la boca femenina y el polo a quien la vea?, ¿puede haber alguna intención oculta, por parte de quien ha diseñado la campaña publicitaria? ¿piensas que las preguntas anteriores son desatinadas?, entonces ¿por qué nunca aparece la boca de un hombre?, ¿sólo comen polos la mujeres?.

Nuestros deseos son condicionados a través de la publicidad. Si a eso añadimos las peculiaridades del lenguaje de la imagen, de las que se ha hablado otro apartado anteriormente, y que permiten que esta sea fácilmente manipulada con las repercusiones que ello puede tener en la formación de nuestra conciencia de la realidad, parece fundamental conocer el lenguaje de la imagen. Si aprendemos a leer e interpretar las imágenes, podremos defendernos de manipulaciones y condicionamientos, distanciarnos críticamente y aún practicar nosotros mismos esa comunicación mediante la imagen como faceta de desarrollo expresivo y creativo.

El tema de la publicidad y la imagen se estudiará más a fondo en la UD5

 

Recuerda: La polisemia de la imagen permite que a través de esta se puedan introducir comunicaciones, muchas veces, inadvertidas.
La publicidad subliminal se basa en estímulos que permanecen tiempos muy cortos para ser detectados conscientemente, o en imágenes escondidas entre otras imágenes, que pueden influenciarnos sin que nos percatemos de ello. La publicidad subliminal está prohibida.
Siguiente: Ejercicio 3

La reducción de la polisemia

Todos los días vemos fotos en la prensa utilizadas para ilustrar los sucesos de actualidad. Estas fotos van acompañadas de un breve texto llamado pie de foto, que generalmente la comenta y le adjudica sentido. Con los anuncios publicitarios sucede lo mismo, suelen contener textos o un eslogan.

Imaginemos una página publicitaria que no contenga ningún producto de consumo reconocible y en la que tampoco existiese ningún texto aclaratorio, no serviría como anuncio. Las imágenes necesitan a menudo del discurso oral o escrito para completar su sentido.

Ejemplo

Un programa de televisión sin sonido no resultaría totalmente comprensible. Incluso en el cine mudo existía sonido, independientemente de los textos que, a veces, pocos podían leer. Según la importancia de la sala se contrataba a un pianista o a una orquesta para que tocase una música que sirviese de acompañamiento sonoro en congruencia con la acción. Pero, además, había un personaje que se dedicaba a hacer comentarios sobre la película en tono jocoso, a menudo haciendo «ripios», para facilitar a los espectadores el seguimientos de la acción. No hace muchos años TVE solía emitir películas mudas, en versión sonorizada posteriormente, que incluían los comentarios de la época.

Los pies de fotografía y las leyendas de los anuncios impresos, el sonido y los diálogos en el cine y la televisión tienen esta función que se denomina de anclaje.

El anclaje consiste en la reducción de la polisemia de la imagen mediante la información suplementaria que puede proporcionar el lenguaje oral o escrito. El anclaje es la fijación del sentido de lo que vemos entre varias posibilidades de interpretación.

Cuando el lenguaje oral o escrito (voces o ruidos externos en cine o TV) añade información que no está en la imagen, cuando es un comentario o remite a otras informaciones que no son proporcionadas por la imagen, la función que cumple se denomina de relevo.

 

FIGURA X

Observa la siguiente fotografía:

Si alguien nos presenta de improviso esta imagen ¡qué comentario podemos hacer? Evidentemente podemos contestar al ¡qué contiene? o al ¡qué hay en ella?, es decir, hacer un análisis descriptivo del tipo: ¡qué representa? Un análisis de éste tipo puede ser el siguiente:

 

Es un personaje masculino, de piel oscura, de unos veinte años; se ven los hombros, parece tener los brazos cruzados, está tumbado en una estera sobre el suelo, la cabeza está girada hacia el espectador y nos dirige la mirada. Su cara está adornada con extrañas pinturas. Junto a él, a nuestra izquierda, hay otra persona, también de piel oscura, sentada sobre el suelo, de quien se ven parte de las piernas, los antebrazos y las manos; podemos asegurar que también es de sexo masculino por la forma en que se marcan sus venas sobre los antebrazos. En las manos de la figura sedente hay unos palillos con los que presumiblemente está pintando la cara del joven que reposa sobre el suelo.

Sin embargo, a pesar de identificar las realidades a partir de las cuales se ha confeccionado la imagen, no sabemos de qué se trata. Hay una serie de interrogantes que permanecen abiertos, ¡dónde se ha tomado la foto? , ¡en África?, ¡en Asia?, ¡en América?, ¡en Oceanía?, ¡se trata de un carnaval en Brasil?, ¡actores de una película o de teatro?, ¡pertenecen a una remota y escondida tribu y están preparándose para una desconocida ceremonia?, ¡pueden estar en pie de guerra o ser incluso caníbales?

Poco de lo que aparece en la imagen nos puede ayudar a precisar más el significado de la misma; la imagen es polisémica, sólo podemos decir que un personaje está pintando a otro.

Para reducir la polisemia alguien nos tendría que explicar la imagen, bien de forma verbal o con un texto.

Si la foto se acompañase de un pie o comentario como este: «Uday Subrahmanian preparándose para actuar, disfrazado de Hanuman, en una danza Kathakali», nos encontraríamos ante un texto que cumple una función de anclaje, nos dice el nombre del personaje que está siendo maquillado, nos informa de que es un bailarín, aún por el nombre podríamos intuir o asegurar que se trata de un hindú, y si no lo supiésemos acudiendo a un diccionario adecuado podríamos conocer las características de la danza Kathakali, y que Hanuman es un dios- mono de la mitología hindú. Es decir, fija el sentido de la imagen entre varias posibilidades de interpretación. Sin embargo, si el texto fuese de otro tipo, por ejemplo: «El Kathakali es una danza típica del sur de la India, cuyos temas ilustran los grandes poemas épicos, donde la expresión exagerada y el maquillaje fantástico de unos bailarines caracterizados como dioses mitológicos es esencial», la función que cumpliría el texto con respecto a la imagen sería ¡de relevo, ya que no se nos informa de quiénes son los que aparecen en la foto, ni de qué están haciendo, sino que se hace un comentario a propósito de la imagen, añadiendo cosas que no están allí, proporcionando informaciones de lo que no se ve, por ejemplo de algunas de las características de la danza Kathakali.

La polisemia de la imagen también puede reducirse por la presencia de imágenes secuenciadas, es decir, aquellas que se suceden y sugieren una historia o un sentido determinado.

Los sentidos no sólo surgen de historias organizadas de modo deliberado; a veces son generados por imágenes que simplemente están una junto a otra por coincidencia; las imágenes son contaminadas por las que se encuentran junto a ellas, del mismo modo que una persona percibe un fuerte olor, bueno o malo, proveniente de otra persona o cosa que se halle próxima. La presencia de una imagen junto a otra puede provocar asociaciones de ideas.

 

 

Ejemplo

¿Qué nos dice esta imagen?

Sencillamente vemos a una chica comiendo un bollo, tal vez podemos suponer que tiene hambre o que es golosa, pero poco más.

 

 

 

Sin embargo, veamos qué pasa si la asociamos con otras.

Estas cuatro imágenes están secuenciadas, unas fijan el sentido de otras y entre todas forman una historia; sin embargo, en origen no tenían nada que ver unas con otras, han sido escogidas entre otras preexistentes, pero al aparecer juntas se contaminan creando una asociación de ideas en el espectador.

La imagen nº 30 nos muestra a la chica comiendo un bollo.

La imagen nº 31 nos muestra una mano recogiendo un papel del suelo.

La imagen nº 32 un rostro en el que creemos leer una mirada de reproche.

La imagen nº 33 nos vuelve a mostrar a la chica, pero ahora parece que tiene cara de arrepentimiento o culpabilidad.

Las imágenes nº 30 y 33 han sido tomadas con independencia de las nº 31 y 32. La chica que come el polo nunca ha visto a la que mira con gesto adusto, es más, la mano que recoge el papel en la foto nº 31 fue tomada en otro momento y lugar diferente.

Sin embargo al contemplar las imágenes juntas ¿qué es lo que deducimos?:

— Que la chica qué come el bollo, con una falta evidente de conciencia cívica, ha arrojado el envoltorio
al suelo.

— Que este es recogido por otra persona, que a su vez mira a la que come el bollo con un gesto de
reproche.

— Que la chica que come el bollo se da cuenta del reproche y, avergonzada, baja la cabeza.

Todos estos sentidos han sido creados por la proximidad de las imágenes. Las imágenes que aisladas tendrían un alto grado de polisemia han visto así reducida la misma y han adquirido un sentido muy determinado, aunque como ya explicamos esta historia nunca sucedió tal como interpretará el que vea las imágenes.

 

Actividades recomendadas 2
1. Agarra una foto e inventa dos pies para ella, el primero con función de anclaje, el  segundo con función de relevo.
2. Consigue varias imágenes, o trozos de imágenes que no tengan relación entre sí, y prueba a crear una historia o a producir un nuevo sentido.
Si tienes alguna duda, vuelve a leer la unidad o conecta con el tutor.

 

Recuerda: El pie de foto es un texto situado bajo la imagen que la comenta y le adjudica un sentido.
Los textos que acompañan a la imagen sirven para reducir su polisemia y pueden cumplir dos funciones: de anclaje y de relevo.
El anclaje cumple la función de fijar el sentido de lo que vemos, entre varias posibilidades de interpretación.
Cuando el texto añade algo que no está en la imagen, realiza un comentario o remite a informaciones que no son proporcionadas por la imagen, la función que cumple se denomina de relevo.
La polisemia de la imagen también puede reducirse por la presencia de imágenes secuenciadas.

Lectura e interpretación de imágenes

Imagen y significado

En la comunicación escrita o visual utilizamos signos; en la escrita los signos son las transcripciones gráficas de las palabras y frases, en la visual los signos son las imágenes. Un signo es un elemento que representa un objeto. En el signo hay una forma de expresión y un contenido, un significante y un significado.

Ejemplo

Si yo escribo la palabra burro, quien la lea verá unos trazos, las letras (el significante), y entenderá que me refiero a un cuadrúpedo domesticado por el hombre, que suele emplearse en las labores agrícolas. La forma de expresión la constituyen los trazos que forman las letras (el significante), el contenido es el significado, que entenderá el lector de esas letras.

 

Las dimensiones de significante y significado están presentes en cualquier signo comunicativo tan íntimamente unidas que es difícil separarlas; son como las dos caras de una hoja de papel, que no se pueden considerar aisladamente, siempre una estará detrás de la otra.

Los significados en las palabras están pactados culturalmente.

Ejemplo

En la lengua española, la palabra «burro» tiene el significado de asno, pollino…, sin embargo, en la lengua italiana la palabra «burro» significa mantequilla.

Los signos lingüísticos son arbitrarios; su significado está pactado dentro de un contexto cultural. En todo caso, los signos escritos son arbitrarios de modo subsidiario.

En las lenguas naturales, la relación entre significante y significado es convencional, arbitraria. Pero una vez establecida, los hablantes de la lengua la reconocen y respetan la condición de comunicación.

Los signos icónicos son motivados, se basan en una relación de analogía entre el aspecto del signo y la realidad a la que se refieren.

A pesar del significado de sus elementos las comunicaciones pueden cambiar su sentido según el contexto.

Ejemplo

Si oímos que una persona le dice a otra «eres un burro…», entenderemos que el sentido de la frase no es que tiene cuatro patas y grandes orejas, sino que se trata de una persona poco inteligente o de maneras torpes. El sentido, en la comunicación, depende de una serie de circunstancias variables, que pueden dar lugar a diferentes interpretaciones.

Cuando leemos un texto lo hacemos de modo lineal y continuo, vamos extrayendo su sentido según leemos; las palabras son interpretadas correctamente sólo cuando se ponen en relación con el resto de las presentes en el texto y su relación con las demás hace que podamos adjudicarles el significado adecuado; para reflexionar sobre el texto podemos volver a ejecutar la lectura del modo ordenado. Por este camino, si interpretamos correctamente el texto, llegamos a comprender lo que el autor quiso decir, extraemos el sentido.

Los mensajes comunicados mediante el lenguaje, oral o escrito, tienen un sentido mucho más concreto que los que se suelen comunicar mediante la imagen.

Por eso se dice que en relación con el lenguaje oral o escrito la imagen tiene un mayor grado de «polisemia» (diversidad de significados).

Una imagen puede suscitar diversas interpretaciones, sensaciones e impresiones. Esto hace que admita distintos tipos de interpretaciones un mensaje compuesto por imágenes.

El significado o mensaje de las imágenes es más ambiguo que el de las palabras.

Cuando percibimos una imagen lo hacemos de un modo global, vemos sus elementos de un modo simultáneo, no hay un orden de lectura predeterminado como en el texto.

El sentido que extraemos de la imagen es producto de la inspección que hacemos de ella, de lo que reconocemos, de las sensaciones o asociaciones de ideas que provoca en nosotros y de lo que sabemos. Es decir participamos muy activamente en la acción de dar sentido a una imagen.

Ejemplo

La historia que cuentan las pinturas de un retablo será reconocida por el cura de la iglesia donde está, por los feligreses de la misma y por los que conozcan bien las tradiciones religiosas; pero si entra en la iglesia una excursión de forasteros, por ejemplo de japoneses, seguramente necesitarán leer, para poder captar el sentido del retablo, un comentario en una guía turística o que alguien les explique el sentido que va más allá del mero reconocimiento de las representaciones.

Para los que la perciben, la imagen puede tener diferentes significados. A lo que la imagen muestra, se unen significados complementarios que dependen del que la ve, de su experiencia, su memoria, su cultura, sus ideas, su imaginación y hasta de su inconsciente.

La manera de estar organizada la imagen, la composición, la iluminación, los colores, lo que se ve y lo que no se ve…, también pueden aportar nuevos significados.

Estudiémoslo con un ejemplo:

En la imagen de la figura 27 vemos un personaje moreno, en camiseta, con los brazos en movimiento y aspecto de corredor realizando un esfuerzo.

Sin embargo la foto no estaba completa; si descubrimos todo el encuadre (figura 28), veremos que a la derecha se encuentra un personaje que parece correr detrás del primero, y que tiene un objeto en la mano derecha con el que apunta al primero. Al contemplar así la imagen, la interpretación, la lectura de la imagen cambia; ya será difícil que lo veamos como un atleta haciendo un esfuerzo físico; lo veremos como una persona que huye, perseguida por otra que lo amenaza, probablemente con un arma, o que incluso le ha herido con la misma.

Examinemos cómo se reconocen los signos que componen las imágenes y los elementos y cómo se adjudica un sentido a la acción presentada en la imagen:

En la primera fase tiene lugar la identificación de los personajes y de la acción:

a) El personaje A es alcanzado por el disparo del arma que porta el personaje B.
o
b) El personaje A huye de su perseguidor, el B. Este lo amenaza con un arma para que se detenga.

En la segunda fase, construimos una serie de hipótesis alrededor del sentido de esa imagen, de quiénes son sus personajes, y la historia que puede contar o sintetizar:

c) El personaje A es un delincuente y el B, un policía justiciero al estilo americano, o similar.

d) El personaje A es un manifestante, o una víctima del personaje B, que es un delincuente o un agresor racista.

e) Los dos personajes son delincuentes y la acción es la consecuencia de un turbio asunto en que se hayan comprometidos.

Además podemos interrogarnos sobre el lugar donde ocurre la acción:

– Es un lugar solitario (no hay más personajes) y urbano (hay elementos edificados):
¿Es una calle industrial o un callejón? ¿Sucede en Estados Unidos o en un entorno cercano a nosotros o, tal vez, en Sudáfrica?. Esta pista a lo mejor nos permitiría decidirnos entre la opción c o la d, es decir, podríamos ajustar más el sentido de la imagen.

 

Actividad recomendada 1
1. Toma una revista ilustrada e inspecciona las imágenes. Haz primero un examen descriptivo, luego intenta extraer conclusiones propias sobre lo que representan sin leer los textos.
Recuerda: Un signo es un elemento que representa un objeto.
En el signo hay una forma de expresión y un contenido, un significante y un significado.
El significado, o mensaje, de las imágenes es más ambiguo que el de las palabras.
Participamos mucho más activamente en la acción de darle sentido a una imagen, que en la de extraer el sentido de un texto.

Glosario de términos que hay que recordar (2)

ANALOGÍA: Relación que se da entre dos cosas similares o parecidas.

ICONICIDAD (O ANALOGÍA): Relación entre las imágenes y lo que representan; es una relación de parecido.

MAGNETOSCOPIO: Nombre técnico del aparato reproductor de vídeo, que usaremos para evitar confusiones con las grabaciones en cinta realizadas en los mismos.

MANIPULACIÓN: Operación consistente en orientar y transformar las opiniones, ideas, creencias y comportamientos de las masas a través de los mensajes difundidos por los medios de comunicación de masas, sin que los que experimentan este fenómeno sean plenamente conscientes del mismo.

MEDIO: Soporte del mensaje. Instrumento de difusión. Recurso con el que se elabora algo o del que nos valemos para hacer algo.

SIGNO: Elemento que representa a un objeto.

 

 

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Multimedia: Ejercicio 2

1. ¿Qué es una imagen?
a) Una cosa que se parece a otra.
b) Un elemento que representa un objeto.
c) Un signo de materia distinta a la de los sonidos articulados, un signo visual.

2. ¿Cuál es la relación entre las imágenes y lo representado?
a) De igualdad.
b) De identidad.
c) De analogía.

3. ¿Puedes explicar cómo es el parecido de la imagen con la realidad y poner ejemplos?

4. Qué decisiones toma el que produce una imagen? Pon algún ejemplo.

5. ¿Se puede decir que las imágenes registradas por medios técnicos son siempre objetivas o, por el contrario, pueden estar manipuladas?. En el caso de estar manipuladas ¿de qué dependería o cómo se podría efectuar la manipulación?

6. Atendiendo a lo estudiado en el epígrafe titulado «Imagen e intencionalidad comunicativa» y a las imágenes que en él se comentaron, intenta efectuar un análisis comparativo entre las dos imágenes que te presentamos.

 

 

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Imagen e intencionalidad comunicativa.

Para la generación tanto de las imágenes manuales como de las técnicas, quien las produce usa diversos instrumentos y toma decisiones técnicas y estéticas, que hacen que la imagen presente características que la diferencian de la percepción directa de la realidad. Más adelante profundizaremos en estas decisiones, instrumentos y técnicas. Sin embargo, ahora, es muy importante tomar conciencia de que el aspecto que presenta una imagen registrada por medios técnicos no coincide con nuestra percepción de la realidad; para ello, examinaremos un caso.

Las fotografías que aparecen a continuación representan a la misma joven; han sido tomadas una tras otra, en el mismo lugar, con un encuadre similar, la misma cámara y película; sin embargo no son iguales, existen diferencias entre ellas, diferencias debidas a las decisiones tomadas en función de una intención comunicativa.

Las decisiones adoptadas en la toma han dado como resultado que, de las imágenes obtenidas, una de ellas nos parezca la de una jovencita bastante atractiva (Fig. 19), mientras que la otra la percibamos como realmente fea y desproporcionada (Fig.18). Imagen y realidad difieren.

La diferencia de aspecto entre los dos rostros se debe al empleo de objetivos de distinto tipo.

El retrato de la derecha (Fig. 18) se ha tomado utilizando un objetivo gran angular y desde muy cerca del sujeto; las proporciones del rostro se han alterado, los elementos más próximos a la cámara parecen más voluminosos y los más alejados, menores; dichas características dan como resultado un aspecto poco atractivo.

El retrato de la figura 19 se ha efectuado con un pequeño teleobjetivo, algo más retirado de la modelo, para conseguir que en la imagen se conserven las proporciones reales de su rostro.

La diferencia entre las dos representaciones nos muestra como, incluso tratándose de imágenes registradas, el grado de iconicidad puede variar. Ni la fotografía (ni el cine o vídeo que son desarrollos de ella) presentan la realidad tal cual es, (todos tenemos fotos en las que decimos que nos parecemos más o menos). Los medios técnicos que se empleen para registrar una imagen afectan al parecido que le adjudicamos con respecto a la realidad, es decir, al grado de iconicidad o analogía entre la imagen y la representación mental que nos hacemos del modelo.

Las decisiones estéticas del autor de la imagen también influyen en el resultado. Cuando hablamos de decisiones estéticas no nos referimos únicamente a las producidas por los elementos técnicos, por ejemplo, la elección de un objetivo u otro, que producirá resultados diferentes; aludimos a otras como la actitud y gestos mostrados, el momento en que se efectúa la toma de la imagen, la selección que se hace de lo que se va a mostrar, el punto de vista, la iluminación, etc.. , todas estas decisiones afectan también al aspecto de la imagen y, por tanto, al conocimiento o idea de la realidad que se formará quien perciba esa imagen.

Consideremos, por ejemplo, cómo afecta el punto de vista a la imagen. Mucha gente, al ser retratada, habla de su «lado bueno» y procura que la retraten desde el mismo (los aficionados a la lectura de las llamadas «revistas del corazón» tal vez recuerden la anécdota del enfado de Julio Iglesias con un fotógrafo, amigo suyo, que publicó
una foto tomada desde «el lado malo», lo que terminó con la mencionada amistad).

La preocupación por esta selección de la realidad, para comunicar una imagen determinada y no otra, no es tan moderna; no aparece con la fotografía, sino que es anterior a ella.

A lo largo de la historia, desde el momento en que los pintores empiezan a elaborar retratos, hay muchos casos curiosos de elección del lado bueno o de elección de un punto de vista que permita ocultar algo que no se quiera que quede representado. Un retrato de perfil, a veces, puede deber su origen a un defecto que se quiere ocultar en el otro lado del rostro, como en el caso del retrato que hizo en 1645 Piero della Francesca a Federico de Montefeltro (fig. 20 bis), que tenía una cicatriz en el lado derecho de la cara.

Veamos otros ejemplos:

El famoso retrato ecuestre del Conde Duque de Olivares, por Velázquez, presenta una curiosa colocación, pues aparece de espaldas y con el rostro vuelto hacia el espectador; el motivo de tan peculiar representación podía ser que tenía una prominente barriga y era algo cargado de espaldas, aspectos que no convenían nada a la imagen victoriosa de quien controlaba el gobierno de España y que, al retratarle de ese modo, quedaban disimulados.

El retrato de la figura 21, al estar tomado de perfil, oculta un ojo morado, que se ve en el retrato de la figura 22.

El retrato de la figura 23 es inquietante, al haberse empleado una iluminación desde abajo (que produce sombras misteriosas) y un punto de vista situado por debajo de la modelo.

En el de la figura 24, se transmite una sensación de tranquilidad, producto de una iluminación regular, que deja ver todo el rostro sin que se produzcan extrañas sombras y porque el punto de vista se corresponde con el de los ojos del personaje.

En las imágenes registradas por medios técnicos influyen los elementos que intervienen en el proceso.
Las imágenes son una visión particular de la realidad, elaborada a partir de los instrumentos que se utilizan y de las decisiones e intenciones del que las produce.

Las imágenes producen sensaciones en el espectador y estas deben ser tenidas en cuenta por quienes las crean o las seleccionan. Los fotógrafos, los cámaras de cine y televisión, directores, publicistas, editores, etc. (los emisores) conocen los recursos que deben emplear para ello y toman las decisiones necesarias para conseguir los efectos que crean convenientes; eligen el medio más adecuado (foto, cine, televisión, prensa) para transmitir los mensajes (imágenes) dirigidos a nosotros (los receptores) en sus fotos de prensa, anuncios, noticiarios, espectáculos, campañas publicitarias o películas, que siempre encierran una intención comunicativa.

Imagen y realidad no sólo son diferentes, sino que las imágenes registradas pueden falsear la idea que nos hagamos de la realidad.

Las imágenes registradas influyen en la creación de imágenes mentales, tanto de las realidades que conocemos directamente, como de las que no conocemos.

Las deformaciones y transformaciones debidas a los medios empleados o a las intenciones comunicativas hacen de la imagen una versión personal de la realidad (casi una opinión sobre la misma); de este modo, una imagen registrada se presta a ser manipulada, consciente o inconscientemente, por quien la realiza o difunde.

A través del conocimiento de la realidad que alcanzamos por medio de la imagen, también se pueden manipular nuestras ideas sobre la realidad representada o influir sobre ellas.

 

Recuerda:

El aspecto que presenta una imagen registrada por medios técnicos no coincide con nuestra percepción de la realidad.

Los medios técnicos que se empleen para registrar una imagen y las decisiones estéticas tomadas afectan al grado de iconicidad o analogía entre la imagen y la percepción visual directa de la realidad.

Las imágenes registradas pueden falsear nuestra idea de la realidad, puesto que influyen en la creación de imágenes mentales.

 

Actividades recomendadas 3
1. Busca imágenes en las que aparezcas, escoge varias entre las que no haya pasado
demasiado tiempo, y compáralas. Observa con atención las diferencias existentes
entre las mismas, sobre todo entre una hecha en una cabina automática y otra
hecha por un fotógrafo; compáralas también con las fotos familiares en las que
aparezcas. Si dispusieras de una grabación en vídeo donde aparecieses, observa
las diferencias con las representaciones fotográficas. Si además tienes algún retrato
tuyo hecho a mano, dibujo o pintura, compáralo con las imágenes anteriores.
2. Busca en los periódicos retratos de una misma persona, recórtalos, si puedes, y
compara la diferencia entre las representaciones, los gestos, los puntos de vista, la
iluminación… Piensa qué intenciones tenía quien las hizo o quien las seleccionó
respecto a las sensaciones que quería producir en el espectador.

 

 

Siguiente: Ejercicio 2

 

La imagen y los medios. Tipos de imagen. Unicidad y multiplicidad.

Por «medio» se entiende cualquier soporte del mensaje, el instrumento de difusión capaz de llevar dicho mensaje al receptor de la comunicación, y también el elemento o recurso con el que se elabora algo o del que nos valemos para hacer algo. Vamos a considerar ahora la palabra «medio» en su última acepción: el recurso o instrumento con el que se elabora algo, en este caso las imágenes.

Podemos pensar que la imagen fotográfica o la grabación en vídeo son las únicas que representan fielmente la realidad, porque están realizadas con medios técnicos de captación, porque en ellas no intervienen las modificaciones debidas al mayor o menor talento manual del que utiliza medios artesanales.

Pero esta idea es falsa y, para descubrirlo, basta con considerar las diferencias existentes entre la foto hecha en una cabina automática y la obtenida por un profesional en su estudio; por tanto, es fácil caer en la cuenta de que las imágenes registradas por medios técnicos no son «objetivas «Imagen y realidad son diferentes.

También al hablar de imagen a menudo hablamos de diferentes representaciones. Existen diversos tipos de imágenes:

Imágenes mentales:
son las que elaboramos con el pensamiento a partir de nuestra experiencia perceptiva.
Imágenes ópticas:
las formadas mediante fenómenos físicos (por ejemplo, en la cámara oscura).
Imágenes creadas:
las manuales realizadas por medios artesanales (dibujos, pinturas).
Imágenes técnicas:
las registradas basándose en el fenómeno físico de la formación de imágenes sobre diversos
soportes y por procedimientos diversos, tales como los físico- químicos, o los magnéticos.

Nosotros vamos a tratar de las imágenes registradas (técnicas), aunque en alguna ocasión haremos referencia a las demás, para comprender las relaciones y dependencias respecto a la comunicación audiovisual.

La imagen es un producto humano, es una manera de representar, es una versión de la percepción de la realidad, que depende de los medios empleados y de la intención del que crea la imagen. La imagen es una representación mediada de la realidad. En ella, los medios empleados y la forma en que se emplean, influyen en el aspecto que presenta la imagen; su percepción es distinta de la percepción directa de la realidad.

En la confección de imágenes pueden intervenir procesos manuales, propios de las imágenes fabricadas con medios artesanales, o procesos técnicos, cuando se trata de imágenes registradas por medios tecnológicos como la fotografía, el video, la televisión o el cine.

Las imágenes manuales se crean con un instrumento sobre un soporte, por ejemplo un pincel o lápiz, sobre un lienzo o papel.

Las imágenes técnicas se registran, o captan, empleando medios tecnológicos. Utilizan el fenómeno físico de la formación de imágenes ópticas, en combinación con diversos sistemas que permiten fijarla sobre un soporte, con ayuda de procedimientos físico- químicos (la fotografía o el cine), o almacenarla con ayuda de procedimientos magnéticos (el video).

Existe un tipo de imagen elaborada con medios tecnológicos que, sin embargo, no se basa en el registro de la realidad, sino que es creada como las imágenes manuales o artesanales. Son imágenes creadas con ayuda de ordenador, denominadas imágenes de síntesis o sintéticas.

En la imagen manual había una separación muy clara entre original y copia. Frente al carácter único, original, de la imagen manual (creada), en la imagen técnica (registrada) el concepto de original y copia se confunden a menudo; ¿cuál es el original de una fotografía?, ¿el negativo, que no solemos contemplar casi nunca, o las pruebas positivas del mismo sobre papel, que es lo que nos interesa ver?, ¿cuál es el original de una película, todas las tomas en negativo de la misma o la selección de fragmentos que se hace en el montaje sobre una copia positiva?

Todas las imágenes, sea cual sea su tipo, se pueden registrar con un medio técnico, es decir, pueden ser reproducidas, transvasadas de soporte. La reproductibilidad técnica ha roto el carácter único de la imagen manual, su unicidad. La característica de la imagen técnica es la multiplicidad (su capacidad de ser multiplicable sin grandes diferencias) frente a la unicidad de la imagen manual creada.

Las posibilidades técnicas de registro y reproducción permiten copiar otras imágenes. Sin embargo, la capacidad de la imagen técnica para registrar otras imágenes, es decir, reproducir imágenes manuales o técnicas cambiando su soporte plantea problemas o, mejor dicho, implica transformaciones en el proceso de reproducción. Generalmente, al reproducir una imagen en un soporte distinto del original, se cambia de medio y sus características físicas y perceptivas se alteran; suele aumentar de contraste (la relación entre claro y oscuro), se modifica el color y, además, se pierden detalles.

 

Ejemplo:  Una fotografía se puede imprimir en un periódico para que llegue a gran número de destinatarios o se puede convertir en un cartel. Del negativo de una película se sacan múltiples copias positivas para su exhibición simultánea en numerosas salas y, a la vez, se puede pasar a vídeo para visionaria con ayuda de un magnetoscopio.
Un cuadro famoso puede ser registrado y convertido en un cartel para que mucha gente pueda tenerlo en su casa…

Recuerda:
Imagen y realidad son diferentes.
Existen diversos tipos de imágenes: mentales, ópticas, creadas y técnicas.
La imagen es una representación mediada de la realidad.
La característica de la imagen técnica es la multiplicidad frente a la unicidad de la imagen manual.

 

Actividades recomendadas 2
1. Piensa en alguien que conozcas: estarás elaborando una imagen mental.
2. Toma una lupa y extiende el brazo, verás cómo se forma una imagen óptica invertida,
de lo que tienes enfrente.
3. Busca, entre las imágenes que te rodean, ejemplos de los diferentes tipos de imágenes
estudiados: manuales y registradas, únicas y múltiples. Busca algún ejemplo
de imagen reproducida y piensa si la imagen original presentará diferencias con la
reproducción que contemplas.
4. Reproduce una fotografía, fotocopiándola, y observa las diferencias entre las dos.
Vuelve a fotocopiar la fotocopia de la fotografía y verás cómo las diferencias son
aún más evidentes.

 

Siguiente: Imagen e intencionalidad comunicativa.

La formación de imágenes como fenómeno físico.

Las imágenes captadas con ayuda de medios técnicos se basan en un curioso fenómeno óptico, por el que en un receptáculo oscuro, en el que se haya practicado un pequeño agujero en una de sus caras, se formará una imagen óptica en la cara opuesta. La imagen formada estará invertida de arriba abajo y de izquierda a derecha, y será tanto más nítida y oscura cuanto más pequeño sea el agujero.

Este fenómeno fue descrito por Aristóteles, y el artilugio, creado aprovechando el fenómeno óptico, era utilizado para observar los eclipses. Denominado «cámara oscura» en el Renacimiento, fue mejorado con la adición de una lente convergente (una sencilla lupa, que permitía agrandar el agujero para que la imagen fuese más luminosa y al mismo tiempo más nítida), se aplicó en el siglo XVI a la construcción de aparatos que empleaban los dibujantes para calcar las imágenes formadas. En el siglo XVII sirvió de base para la invención de la llamada linterna mágica (el precedente de los proyectores de diapositivas y del cine), inventada por el jesuita Athanasius Kircher, con la que se podían proyectar dibujos realizados sobre placas de vidrio.

En el primer tercio del siglo XIX, se consiguió fijar las imágenes ópticas obtenidas con la «cámara oscura». Se fijaron sobre una superficie sensible a la luz, que se colocaba en el lugar donde se formaba la imagen.

Así, se registraron imágenes por primera vez, acontecimiento con el que surgió el invento que actualmente conocemos como fotografía.

Todos los instrumentos empleados en la captación de imágenes, desde la más sencilla cámara fotográfica hasta la más compleja, las cámaras de vídeo y cine se basan en este fenómeno óptico; lo único que varía son los sistemas de registro y los soportes en que se registran las imágenes.

 

Actividad recomendada 1
Construye una cámara oscura para observar la formación de imágenes ópticas.
Podrás hacerlo siguiendo el siguiente proceso:

Toma una caja (puede valer una de galletas) . Corta un trozo del cartón
en el centro de uno de los lados, cubre el agujero con una lámina
de papel de plata bien tirante, en la que previamente hayas hecho una
minúscula perforación con la punta de una aguja, y pega el papel de
plata a la caja. Recorta un cuadrado en la cara opuesta a la del papel de
plata, respetando uno o dos centímetros de margen; pega sobre la zona
recortada un trozo de papel vegetal o, en su defecto, un trozo de plástico
blanco traslúcido, cuidando de que esté bien tirante.
Puedes hacerlo de modo más rápido empleando el cartón de un
rollo de papel higiénico y siguiendo las instrucciones de la figura 14;
simplemente sujeta el papel de plata con una goma elástica y haz el
agujerito en el centro.

Colócate junto a una ventana y dirige el artefacto que acabas de
construir apuntando con el agujero, hacia un objeto muy bien iluminado.
Observarás cómo se forma una imagen muy borrosa e invertida, de
arriba abajo y de izquierda a derecha, en la superficie traslúcida que se
encuentra en el lado opuesto al agujero.
Si perfeccionas el aparato sustituyendo el agujero por una lupa, las
imágenes obtenidas serán sorprendentemente nítidas y claras.

 

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